Remedios caseros para el colon irritable

Este síndrome, llamado también colon espástico o IBS (sus siglas en inglés), no está considerado como una enfermedad propiamente como tal sino más bien como un trastorno funcional porque es causado por una contracción y distensión anormal de los músculos intestinales.
Este movimiento entorpece el paso de los alimentos y los materiales de desecho por el conducto gastrointestinal causando una serie de síntomas entre los cuales podemos mencionar:

Retortijones abdominales
Episodios alternados de diarrea y estreñimiento
Hinchazón
Flatulencia
Náuseas
Fatiga
Entre sus causas, se menciona:

Predisposición genética
Tensión emocional
Susceptibilidad a ciertos alimentos
Consumo excesivo de alcohol o café
Fumar
Abuso de laxantes
La combinación de remedios caseros, estrategias alimenticiasy otras recomendaciones pueden controlar el problema en la gran mayoría de las personas que sufren de este síndrome. Sin embargo, se aconseja que la persona obtenga un diagnóstico médico previo con el fin de confirmar que se trata efectivamente de IBS y descartar así la posibilidad de que sea otra dolencia.



Remedios populares

Remedio para el síndrome del intestino irritable #1: Consumir un aguacate rociado con dos cucharaditas de vinagre de sidra de manzana lo cual beneficia la digestión facilitando el paso de los alimentos por los intestinos.

Remedio para el síndrome del intestino irritable #2: Tomar una cucharadita de melaza disuelta en una taza de agua caliente.

Remedio para el síndrome del intestino irritable #3: Hervir dos cucharadas de manzanilla en una taza de agua por10 minutos. Dejar refrescar y tomar después de cada comida.

Remedio para el síndrome del intestino irritable #4: Lavar dos pedazos (tamaño regular) de raíz de jengibre y luego cortarlos en pedazos pequeños. Después agregarlos a una taza de agua que deberá hervir por 15 minutos. Tomar después de cada comida.



Recomendaciones

Comer con frecuencia y menos cantidad. Consumir comidas pequeñas con frecuencia y comerlas lentamente puede ayudar con las contracciones anormales de los intestinos, ya que reduce el estímulo excesivo del sistema digestivo.

Añadir fibra a la dieta. Mucha gente que padece de este síndrome mejora mucho cuando añade a su dieta alimentos con alto contenido de fibra como granos enteros, salvados, los vegetales, las frutas y los suplementos de pectina, ya que con ellos se aumenta el volumen de las heces fecales lo cual alivia los retortijones, la diarrea y el estreñimiento.

Tomar muchos líquidos. Para que la fibra pueda facilitar el trabajo del intestino, requiere líquidos. Por regla general, se recomienda beber entre seis y ocho vasos de líquido día. Sin embargo, es necesario tomar en consideración que en los días de verano, donde usualmente las personas sudan más, se necesita tomar un poco más de agua.

Evitar alimentos que causan sensibilidad y alergias. Varios estudios han demostrado que el consumo de ciertos alimentos considerados como causantes de sensibilidad y alergias como las frutas cítricas, el maíz, los productos lácteos, los huevos, las nueces, las papas, los tomates, el trigo, el chocolate, la carne de cerdo y los aditivos o colorantes, pueden también causar ataques de IBS en muchas personas. Si desea determinar con exactitud cuáles de estos alimentos pueden estar causando el síndrome de intestino irritable, debe eliminar éstos completamente de ka dieta durante dos semanas, y luego volver a introducir uno a la vez. De esta forma, si nota alguna molestia, podrá estar seguro que debe evitar ese alimento.

Evitar alimentos que produzcan gases. Algunas personas con síndrome del intestino irritable empeoran cuando ingieren alimentos que producen gases. Por ello, se recomienda evitar el consumo de porotos, col o repollo, repollitos de Bruselas, brócoli, coliflor y cebollas.

Reducir las grasas. La grasa es un importante estímulo para las contracciones del colon y, por lo tanto, puede empeorar el síndrome del intestino irritable. De allí la necesidad de reducir y hasta eliminar la grasa como las salsas, carne grasosa y alimentos fritos.

Tener cuidado con los alimentos condimentados. Ciertas personas con síndrome del intestino irritable son sensibles a los pimientos, picantes y demás especias. Por ello, se recomienda, consumirlo con moderación o hasta eliminarlo de la dieta.

Evitar las bebidas alcohólicas y el café. Tal vez de todas las bebidas alcohólicas las que más pueden agravar un colon irritable son la cerveza y el vino tinto. En el caso del café, el malestar es, en gran medida, causado por la cafeína, pero también pueden serlo por las resinas de la propia semilla del café. Una recomendación sería cambiar a café descafeinado, pero si persisten los malestares debe eliminar, de inmediato, el consumo de café.

Controlar el estés. Debido a que, según investigaciones realizadas, gran parte de los problemas de un intestino irritable pueden tener una raíz en el estrés, se aconseja mantener el control frente a situaciones que causen tensión. Para ellos existen muchas técnicas. Por ejemplo, cuando se sienta los dolores abdominales, se puede respirar profundamente, y tomar conciencia de lo que está sucediendo reconociendo que eso ya ha sucedido antes y que pronto pasará.

Igualmente, se puede emplear las técnicas de visualización. Un ejemplo de ella consiste en lo siguiente: Si una persona siente dolor, debe dejar de hacer lo que esté haciendo y debe buscar un lugar cómodo donde sentarse o recostarse. Luego, debe cerrar los ojos y, en vez de concentrarse en el dolor, debe imaginar que está zambulléndose en una hermosa playa tropical donde las palmeras se mueven serenamente o que está caminando por un frondoso jardín en una lejana isla exótica.

Llevar un diario donde se anote los eventos que causan tensión. Es importante que la persona que sufre este trastorno lleve un diario que le ayude a determinar cuál tipo de tensión le puede estar ocasionando los malestares con el fin de evitarlo en el futuro.

No fumar. Mucha gente experimenta problemas del síndrome del intestino irritable cuando fuma. Por ello, se aconseja dejar de fumar.

Hacer ejercicio El ejercicio se recomienda por diferentes razones siendo una de ellas el hecho que fortalece el cuerpo (y el intestino también) y, además, ayuda a aliviar la tensión y libera endorfinas que ayudan a controlar el dolor. Sin embargo, todo en exceso es malo y si la persona con este problema se excede a la hora de hacer ejercicio, esto le puede producir diarrea

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